Necesitamos todos mucha alegría. Tenemos siempre muy presente la muerte y la tememos. El chiste nos separa del gran dolor, de no saber. El humor lo hemos encontrado en nosotros mismos, tras la pista de encontrar comodidad. Primero sería la alegría para no sufrir las pérdidas humanas, después llegaría el humor como lo conocemos hoy día.
La alegría es un pensamiento que nos da fuerza. Dentro de nosotros hay mucha vida, muchas cosas interesantes y hasta tenemos la medicina para el sufrimiento.
Pensando sobre la muerte pensé que es muy lógico lo que hacían los egipcios con los muertos. Somos puro cuerpo físico, y lo que llamamos alma esta pegada al cuerpo. Cuando morimos se queda el cuerpo pero acaba el pensamiento, la consciencia. Se queda con los demás lo más importante, que es lo que vemos. Ver es nuestra particularidad más valiosa, porque todo debe ser visto, vivimos en un mundo visible.
Leí que los prehistóricos empezaron por tirar a los muertos a un pozo, junto con otros animales. Sería eso antes de encontrar en nosotros la ternura, la religiosidad. Nuestra evolución ha sido hacia dentro y también hacia fuera. Gracias a las religiones el descubrimiento interior se ha acelerado. Y filosofías de todo el mundo. Cada filósofo ponía sobre la mesa algo nuevo para todos, evolución acelerada.
Ahora se tiende a desarrollar la ilusión, la felicidad. los libros de autoayuda se enfocan en hacer felices a las personas, pero creando un mundo fantástico. Está claro que debemos encontrar la vía de no temer a la muerte, de vivir plenamente. Buscando en nosotros estará de nuevo la solución.Es una pena que aún no veamos la luz, que aún tengamos dudas, después de tantos siglos sobre la tierra. Somos seres muy lentos y avanzamos a golpe de machete.
Hoy probablemente me quede despierto hasta más tarde. Hay mucho lujo en respirar tranquilidad de la noche. Este escrito es otro paso en mi carrera, y hoy cumplí con mis obligaciones de pensar y escribir.
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